Use of Withdrawal and Unintended Pregnancy Among Females 15–24 Years of Age

Use of Withdrawal and Unintended Pregnancy Among Females 15–24 Years of Age

La Dra, Andrea Von Hoveling nos comenta acerca de este artículo que explora el uso de coitus interruptus y su efectividad en usuarias entre 15 y 24 años, publicado en el OBSTETRICS & GYNECOLOGY, en septiembre de 2013.
Es muy habitual que, durante la consulta por anticoncepción, no se discutan los anticonceptivos naturales por considerarse éstos poco efectivos.

El problema que deriva de esto, es que muchas de nuestras pacientes obtienen información al respecto de fuentes poco fidedignas, principalmente sus pares y redes sociales. Al no ser mencionados durante la atención médica, perdemos la oportunidad de averiguar si la usuaria los utiliza, ya sea en forma única o combinado con otro MAC.

Me pareció muy interesante que se publicara respecto a algo que usualmente no pasa de ser una percepción intuitiva.
Trabajos anteriores muestran que el coitus interruptus (CI) bien usado tiene un riesgo anual de embarazo de 4%, y su uso habitual una falla de 28%. Sin embargo, esta información se basa principalmente en parejas adultas casadas, con (presumiblemente) mayor control sobre el coito y mejor comunicación entre los miembros de la pareja que en la población adolescente, por lo que la tasa de fallas en este grupo etario podría ser aún mayor.

2200 mujeres entre 15 y 24 años que contestaron la National Survey on family Growth cumplieron con los requisitos para que se consideraran sus respuestas: no desear embarazo, no estar cursando una gestación y no tener una esterilización quirúrgica.

Se consultó sobre MAC utilizado, incluyendo la opción de CI. El 31% de las encuestadas había utilizado este método como MAC único por lo menos en alguna época, aunque sólo el 11% de ellas lo continuó utilizando como único método de control de la natalidad.

Un 15.9% de las encuestadas tuvo un embarazo no deseado durante el periodo de seguimiento, siendo el riesgo mayor en mujeres que usaron CI que en usuarias de otros métodos (21% versus 13%, respectivamente). Interesantemente, si bien no alcanzó significancia estadística, el riesgo de embarazo fue mayor en mujeres que reportaron utilizar CI + otro MAC que en usuarias exclusivas de CI (22 versus 11%), lo que lleva a pensar que al combinar distintos métodos todos ellos pueden estar siendo utilizados en forma inconsistente.

Al respecto, otros estudios han mostrado que el CI es frecuentemente utilizado, por ejemplo, para compensar la no disponibilidad de condones o el olvido de ACOs.

A modo de conclusión, el CI es un método que se usa frecuentemente, incluso en usuarias de otros MAC. Indagar al respecto permite desmitificar conocimientos populares fuertemente arraigados y desaconsejar conductas que aumentan el riesgo de embarazo no deseado. En el contexto de la atención a adolescentes da también la valiosa la oportunidad de educar al respecto a la paciente y a su entorno directo.
VerAquí

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